La petanca y sus beneficios para los mayores

El juego de la petanca con frecuencia se asocia con las personas que están en la tercera edad. Eso sí, es una actividad de lo más beneficiosa para la salud en lo físico y psicológico de las personas mayores.

Pese a que la petanca es un trabajo físico que podríamos denominar de reducido impacto, la totalidad de jugadores, con especial referencia los ancianos, tiene que ir siguiendo una serie de consejos de tal forma que puedan sacar el mayor provecho de lo beneficiosa que es la práctica sin que se produzca problema o incidente alguno.

Vamos a ver lo que tenemos que hacer…

La necesidad de hacer un calentamiento previo

Como nos dicen los profesionales de propetanque.es, siempre es preciso calentar de forma previa, de tal forma que hagamos movimientos de carácter circular con las articulaciones, así como estirando y encogiendo los brazos y las piernas.

Protección solar

Aunque es bueno encontrarse algunos minutos al aire libre para así poder ir recibiendo la vitamina D por parte del astro rey, no es buena idea estar demasiado tiempo bajo la radiación del sol. Antes de que se juegue la partida, lo mejor es proceder a aplicarse una buena crema que tenga protección solar en las zonas de mayor exposición, sin que nos olvidemos de la cabeza. Para ello habrá que usar una gorra y ropa de tejido que sea transpirable.

Lo mejor en este sentido es quedar a una hora en la que no haga demasiado calor, como por ejemplo cuando caiga la tarde o a primera hora de la jornada.

Usa calzado confortable y que pueda proteger el pie

Esto es especialmente útil en verano y en las zonas playeras, donde podemos ver como hay muchas personas que juegan descalzas o con chanclas. Esto es peligroso, pues se pueden llegar a producir torceduras en el caso de que se haga un movimiento malo, así como dejar al pie completamente expuesto a que nos golpee en el caso de que caiga una bola encima.

Todo esto hace que, con independencia de la superficie en la que juguemos, es recomendable que se use un calzado cerrado y que el pie quede sujeto.

No se deben hacer movimientos con brusquedad

Deberás tener mucho cuidado cuando te agaches para recoger la bolsa. No tienes que hacerlo doblando la espalda, deberás doblar las pies para que así no sufra tu zona limbar.

En el caso de que te cueste agacharte, es posible atar un imán con una cuerda y usarlo para ir subiendo la bola.

De la misma forma vas a tener que estar atento al movimiento que hagas cuando lances la bolsa, intentando que sea suave, sin que tengas que forzar ni hombro ni mulecas y siempre sirviéndote de las piernas a fin de que se de mayor fuerza e impulso al propio lanzamiento.

En el caso de que lo necesites, descansa

Se pueden pactar momentos de descanso en la partida para que no estés tanto tiempo de pie. Lo mejor es sentarse un par de minutos en algún banco o que lleves un taburete plegable.

Transporte de las bolas adecuado

Aunque no pesen mucho las bolas, de no transportarlas bien, es posible que termines lastimándote. En caso de que sea necesario, lo mejor es que lleves las bolas en una bolsa con un carrito o una mochila que esté sujeta a la espalda con un par de asas.

Colocarse en la pista

En el caso de que no te toque tirar, lo mejor es colocarse a un lado de la pista y estando lejos para evitar que se pueda producir el impacto de la bola o un rebote de la misma.

Bebe agua

Pese a que pienses que no estás haciendo un desgaste físico importante, no olvides que al jugar a la petanca te mueves constantemente, por lo que es buena idea que lleves siempre una botella de agua a fin de estar siempre convenientemente hidratado.

Consejos para elegir tus bolas de petanca

Con independencia de que te dediques a la petanca como profesional o aficionado, elegir las bolas de petanca es fundamental. Las bolsas se pueden diferenciar por el diámetro, peso, la clase de materiales, su dureza o las rayas.

Vamos con una serie de características:

Es fundamental la elección de las bolas de petanca o que tengas claro la posición que tienes de juego, el campo habitual donde desarrollas el juego o tus gustos personales.

El peso que tienen las bolas

Hace años se preferían las bolas pesadas, ahora se buscan más ligeras, de unos 700 gramos.

El diámetro de la bola

A la hora de elegir el diámetro de la bola, todo está condicionado al tamaño que tenga tu mano. Solo tienes que medir el espacio existente entre el dedo medio y el pulgar de la mano que se encarga de sostener la bolsa.

La elección del diámetro de tu bola viene determinado y condicionado de acuerdo con el tamaño de tu mano. Es bastante fácil. Solo tienes que medir el espacio entre el dedo medio y el pulgar de la mano que se encarga de sostener la bola.

La dureza de los materiales

Por lo general, las marcas de bolas van a definir 4 clases de dureza, la dura, semiblanda, blanda y muy blanda.

Por lo general, los jugadores hablan de 3 durezas:

Bolas blandas

Tienen 110 kg/mm2: el rebote o retroceso cuando se tira es bastante inferior. Los tiradores les gustan, en especial cuando son buenos tiraderos, pero se deterioran más que otras clases de dureza.

Bolas semiblandas 110-120 kg/mm2: aquí, tanto el rebote como el retroceso cuando se tira es medio. Hay fabricantes que lo minimizan con unas estrías interiores o fórmulas personalizadas. Son unas bolas enormemente versátiles para toda clase de jugador y terreno.

Bolas duras 140 kg/mm2: el impacto es menor contra el suelo. Se suelen usar por los apuntadores y dependiendo de los terrenos, con mayor resistencia y un desgaste bastante menor.

En cuanto al material y la composición, básicamente debes saber que existen de acero inoxidable, acero y bronce.