Al menos un 23 por ciento de personas sin hogar tiene discapacidad, cinco veces más que la población en general en edad similar

 

 

El estudio ha sido presentado en Madrid por el director general de Políticas de Apoyo a la Discapacidad, Ignacio Tremiño, la directora de formación, empleo y proyectos de Fundación ONCE, Sabina Lobato, y el director de RAIS Fundación, José Manuel Caballol

Al menos un 23% de las personas sin hogar tienen una discapacidad, cinco veces más que la población en general en edad similar. Además, tan sólo el 12% de ellas tienen el certificado que lo acredita, situación que dificulta su acceso a prestaciones sociales y al empleo protegido.

Estas son algunas de las conclusiones que se desprenden del estudio ‘Discapacidad en el ámbito de la exclusión social’, elaborado por RAIS Fundación para Fundación ONCE, y que ha sido presentado esta mañana en Madrid por el director general de Políticas de Apoyo a la Discapacidad, Ignacio Tremiño; la directora de Formación, Empleo y Proyectos de Fundación ONCE, Sabina Lobato, y el director de RAIS Fundación, José Manuel Caballol.

El director general de Políticas de Apoyo a la Discapacidad, Ignacio Tremiño, ha destacado la necesidad de que la Administración “vaya de la mano de las ONG a la hora de trabajar con las personas sin hogar con discapacidad porque esta colaboración es enriquecedora a la hora de obtener resultados”. Asimismo, ha recordado que en los últimos años se ha incrementado el empleo de las personas con discapacidad en un 14%, en parte gracias a los más de 7.000 contratos conseguidos por Fundación ONCE en 2013. “Tenemos que hacer un esfuerzo -ha dicho Tremiño- para que en las nuevas contrataciones estén incluidas las personas sin hogar”.

Según ha explicado el director de RAIS Fundación el estudio que se ha presentado hoy, “realizado con una metodología cuidadosa y estudiada, aborda una realidad oculta que atañe tanto a RAIS Fundación como a Fundación ONCE: las personas sin hogar con discapacidad”, un colectivo que necesita que se adopten medidas de intervención para mejorar su situación.

En este sentido se ha pronunciado el vicepresidente de RAIS Fundación, Óscar López, quien ha asegurado que la intervención de las entidades del tercer sector en los casos de las personas con discapacidad sin hogar tiene que ser más eficaz “porque en una sociedad moderna no se puede admitir que la discapacidad suponga un agravamiento de la situación social y, en este aspecto, la colaboración de RAIS Fundación y de Fundación ONCE es clave para darle una perspectiva innovadora”.

Por su parte, la directora de Formación, Empleo y Proyectos de Fundación ONCE, Sabina Lobato, ha afirmado que el estudio pone de manifiesto “que existe un círculo vicioso porque la discapacidad ocasiona pobreza y la pobreza lleva muchas veces a la discapacidad o la acentúa”. En su opinión la constatación de esta realidad, “abre un mundo de oportunidades para actuar, para mejorar nuestros servicios e intensificar la colaboración entre entidades expertas para mejorar esta situación”.

La secretaria general de FSC Inserta, Virginia Carcedo, ha explicado que “este estudio pionero nos sirve para sacar de la invisibilidad y mostrar la realidad de un grupo de personas en situación de exclusión extrema que necesitan del apoyo de todas las instancias públicas y privadas para reconstruir sus vidas, y oportunidades para incorporarse de pleno a la sociedad a la que pertenecen como ciudadanos”.

Metodología
Tal y como ha explicado el coordinador de la investigación, Miguel Pérez-Loza, la primera fase del estudio se ha realizado a partir de una muestra de 695 personas sin hogar atendidas por RAIS Fundación en la Comunidad de Madrid, de las cuales, el 85% son hombres, el 50% mayores de 45 años, el 33% de origen extranjero y el 56% con estudios primarios. De las entrevistas realizadas concluye que tan sólo el 17% de las personas sin hogar que sí tienen el certificado de discapacidad han accedido al empleo protegido.

En la segunda fase se ha hecho un análisis en profundidad de la relación entre discapacidad, exclusión social y personas sin hogar. Para ello, se ha entrevistado a 129 personas de la muestra inicial. De las personas con discapacidad, el estudio revela que el 72,40% tiene una discapacidad física (vinculada a enfermedades no profesionales, consumo de alcohol y otras sustancias), el 46,10%, mental y el 10,5%, sensorial.

Además, las personas sin hogar acceden en un porcentaje muy bajo a las fórmulas de empleo protegido. Únicamente el 11% de aquellos que poseen un certificado de discapacidad han trabajado en un centro especial de empleo. En cuanto al nivel de ingresos, en las personas sin hogar con discapacidad es mayor que el de las personas que no la tienen.

Por otra parte, las personas sin hogar con discapacidad son más vulnerables a sufrir situaciones de violencia, agresiones físicas y sexuales y robos e insultos. Concretamente, el 72,5% de las personas sin hogar con discapacidad entrevistadas asegura haber sufrido agresiones físicas, el 73,8% afirma haber sido víctima de robos, el 11,30% de agresiones sexuales, el 43 % de timos y el 77,5% insultos.

De las personas encuestadas que tienen discapacidad, el 86,4% presenta un problema de salud crónico mientras que el 39,5% ha sufrido en los últimos doce meses algún accidente (incluyendo intoxicación o quemadura).

Las personas con discapacidad del estudio han estado sin hogar una media de seis años, tiempo que se reduce a la mitad en el caso de las personas estudiadas que no tienen discapacidad.

El estudio plantea diferentes aspectos que requieren dar una mejor respuesta a esta situación de las personas con discapacidad que viven en la exclusión.